samedi 24 novembre 2007

Ciencia y anti-ciencia

Es el nuestro un tiempo de pleno triunfo de la ciencia, esto es, de la razón aplicada a la comprensión del mundo natural? Es mi opinión que desgraciadamente no. Es imposible negar como la ciencia y sus aplicaciones tecnológicas han cambiado de manera absolutamente radical nuestro mundo en unos pocos cientos de años, pero esto es muy diferente a decir que la mentalidad científica ha permeado la cultura popular. De hecho, en todas partes encontramos mas bien pruebas del éxito de lo que, a falta de un nombre positivo, podriamos llamar anti-ciencia .


En una época de supuesta iluminación científica, de manera paradógica (o tal vez no) lo oculto, lo paranormal, lo misterioso está más de moda que nunca. Los programas de televisión sobre lo paranormal tienen una audiencia muchísimo superior a los pocos programas de divulgación científica, y no digamos ya las publicaciones escritas, con el ejemplo flagrante del "Codigo da Vinci" y similares, que deben hacer retorcerse de dolor a cualquier historiador minimamente serio. Bajo el paraguas de un supuesto multiculturalismo políticamente correcto proliferan todo tipo de terapias alternativas naturales , como si la medicina del brujo de la tribu fuera tan válida como la mejor medicina occidental (basada, no olvidemos, en la comprensión de las causas naturales de las enfermedades y de las respuestas biológicas de los organismos a estas). Por no hablar de horóscopos, astrología y adivinaciones diversas, un mercado tremendamente dinámico. Todo esto sumado a una cultura científica cada vez más pobre, donde las pocas apariciones de la ciencia en la escena pública se deben a conflictos ajenos a su naturaleza (políticos como en el cambio climático o éticos como en biotecnología).


Cuales son las características que hacen que toda este conjunto de disciplinas sean no solamente no científicas, sino más bien el paradigma de la anti-ciencia? Se podría argumentar que la falta de confirmación experimental, pero por ejemplo un fanático de los ovnis nos diría que se han documentado millones de observaciones u otras tantas abducciones, o un adicto a la medicina alternativa diría que esta ha curado a millones de personas a lo largo de los siglos (un punto crucial del método científico, el caracter cuantitativo y no meramente descriptivo de la observación, parece que se les escapa a estas personas).


Yo creo que el argumento con más fuerza para denunciar estos movimientos anti-científicos (y por lo tanto anti-racionales y anti-humanos) es que por más observaciones y experimentos que se realicen, nunca se avanza en la comprensión del fenómeno en cuestión. Para entender esto, demonos cuenta que la ciencia avanza no solamente cuando se observan fenómenos nuevos, sino cuando se unifican todo esta serie de observaciones en un cuerpo sólido, unificado y coherente de conocimiento llamado teoría científica.


Pongamos por ejemplo los fenómenos paranormales. El nombre ya indica la falsedad presente, pues lo que la ciencia trata de hacer es convertir fenómenos inexplicados en fenómenos normales a través de su comprensión racional, pero sin nada paranormal se les acaba a muchos el tinglado, esto es, que no hay nada en el mundo que fastidiaría más a estas personas que entender lo paranormal. Los científicos (o al menos la immensa mayoría) no creemos que, digamos, la telepatía o la telequinesia sean tonterías por mero prejuicio. Podría suceder que existiera por ejemplo un método de transmisión de información entre cerebros basados en ondas electromagnéticas o otro mecanismo que explicara este supuesto fenómeno, o (forzando la máquina) que existieran nuevas fuerzas desconocidas que pudieran ser activadas a distáncia por algún organo humano.

No, decimos que son una falsedad primero de tdod porque jamás se han observado en las condiciones que validan un experimento científico (como el ser capaz de ser repetido sistemáticamente por personas diferentes en condiciones similares), que es algo mucho más potente que la mera experiencia cualitativa. Segundo y más importante aún, porque incluso las personas que afirman experimentar estos efectos, por más años que pasen, son incapaces de formular una explicación unificada de su origen y de sus causas. Por ejemplo, desde los años 50 hay noticias de observaciones de ovnis, millones de ellas si creemos a sus fanáticos, pero después de todo este tiempo nuestro conocimiento sobre los visitantes es tan absolutamente nulo como hace 50 años: son verdes o azules? como propulsan sus naves? vienen de urano, ganímedes o raticulín? Y la excusa de una conspiración mundial para ocultar el fenómeno es ridícula: creer que todos los gobiernos del mundo son tan tremendamente eficaces para ocultar a los alienigenas de la opición pública es para mi una hipótesis mucho más increible que la misma existencia de los pequeños seres azulados (además porque son siempre antropomórficos los aliens? Si la evolución diera lugar a otras formas de vida inteligentes, seguramente daria lugar a formas mucho más divertidas!).


Podría seguir poniendo ejemplos de como la nuestra es una época tremendamente anticientífica, para depresión de los iluministas que creian que la ciencia eliminaría la superstición y la incultura. Encontrar revistas serias de divulgación científica como Investigación y ciencia junto a panfletos como Año cero en las librerías es algo que a mi personalmente me revuelve las tripas. Pero más allá de caer en la desesperación, esta percepción nos debe impulsar a transmitir con más fuerza todavía la belleza que golpea a la persona que se enfrenta a los misterios de la ciencia, esto es, a la verdad de la realidad y no a nuestras nebulosas ilusiones. Es esta belleza que apasiona al científico lo que puede permitir recuperar, más allá de planificaciones diversas, un amor por el conocimiento científico en nuestra sociedad.

mercredi 21 novembre 2007

La guía políticamente incorrecta del calentamiento global

El cambio climático y sus efectos es uno de las temas más de moda actualmente, como se ha podido ver en la reciente reunión del Panel Internacional sobre el Cambio Climático (IPCC) en Valencia. Sin embargo, las conclusiones científicas de los estudios sobre el cambio climático y el calentamiento global se entremezclan con las conclusiones políticas y sociales, con lo que es difícil a veces distinguir la ciencia de las consecuencias políticas que se justifican en esta ciencia.



No es casualidad que el IPCC y Al Gore hayan recibido el Premio Nobel de la Paz y no de la ciencia, pues para mucha gente el calentamiento global es un problema sobre todo moral, la ciencia del cual esta plenamente establecida. Debido a esto, cualquier persona o organismo que o bien plantee que el calentamiento global no es tan severo como algunos alarmistas plantean, que dude que se deba en mayor parte a efectos antropogénicos o que razone que las soluciones que se proponen (como el protocolo de Kyoto) pueden no ser las mas efectivas para tratar este problema son automáticamente estigmatizados por la inmensa mayoría de la comunidad internacional, sin estudiar siquiera los fundamentos científicos de sus opiniones, y siendo incluso acusados de negacionistas. Esta situación es ciertamente incómoda, pues sabemos los resultados dolorosos que históricamente han opuesto al pseudo-dogma científico con la auténtica ciencia, desde el caso Galileo, las persecuciones de Lysenko o más recientemente el movimiento creacionista.


El libro de C. Horner que acaba de aparecer, La guía políticamente incorrecta del cambio climático (Ciudadela) es un análisis deliberadamente provocativo del movimiento ecologista actual y su caballo de batalla más reciente, el calentamiento global. No es un libro científico, aunque si muestra como el actual movimiento ecologista tampoco lo es, es más, como es profundamente anti-científico, y como si es necesario se exageran dramáticamente incluso los modelos más extremos de calentamiento global y cambio climático, como el la famosa película de Gore, “Una verdad incómoda” . Se aumentan espectacularmente las cifras de organismos como el IPCC, poco sospechosos de escepticismo, u se pasan de aumentos del nivel de mar de centímetros a metros y de aumentos de temperatura multiplicados.



En el libro se explican ejemplos interesantes de como resultados científicos han sido aceptados sin las preceptivas comprobaciones en revistas prestigiosas, solo porque eran favorables a la hipótesis del cambio climático antropogénico, como el famoso “stick de hockey”, la gráfica de la temperatura de la Tierra en los últimos mil años.: No se extraen las mismas conclusiones de la grafica del IPCC del año 1990:

donde se ve que en la Edad media la temperatura fue superior a la de la actualidad, que una version posterior que afirma lo contrario:

(al menos se ponen errores, muchas veces aparecia esta gráfica sin errores) y finalmente la versión corregida de la gráfica anterior, donde vuelve a aparecer el periodo cálido medieval:

Cual es la versión correcta? Es difícil de decir sin tener un conocimiento técnico del método utilizado, pero no es imposible que influencias externas a la ciencia hayan influido en la interpretación de los resultados.



La existencia y la magnitud del cambio climático antropogénico, y sus efectos previsibles son ciertamente en problema científico (y muy complicado debido a la complejidad de los sistemas climáticos), pero la manera de como enfrentarse a ellos es en cambio un problema político. Si son realmente las emisiones de gases de efecto invernadero las causantes de este calentamiento global, entonces lo que se requiere no es simplemente un poco más de reciclaje sino una reestructuración masiva de las economías mundiales y sobre todo de las fuentes de producción de energía, que no es pecata minuta. Es curioso que las mismas exigencias se presentaban hace 30 años, donde entonces lo que se temía era una hambruna mundial y un congelamiento global que nos llevaría a una nueva edad de hielo.


Otro capítulo a parte merecen las respuestas al calentamiento global. Una alternativa seria generalizar el uso de la energía nuclear, pero también en este punto las opiniones ecologistas y de gran parte de la opinión pública se oponen por prejuicios anticientíficos. Las llamadas fuentes de energía alternativas no son a día de hoy rentables, y solo subsisten gracias a las subvenciones masivas de los estados (sumamente beneficiosas por otra parte por tantas empresas energéticas responsables que luchan contra el cambio climático).


Este libro no puede considerarse como una fuente de referencia para entender la ciencia relativa al conjunto de procesos climáticos globales denominados genéricamente como cambio climático y calentamiento global, pero si que es estimulante para motivar a buscar siempre la verdad científica también en estas situaciones, donde muchas veces las consideraciones políticas y económicas deforman y utilizan, cuando no directamente falsifican, las conclusiones y estudios científicos. Yo animo a todo el mundo que tenga interés real en este problema que vaya a la web del IPCC, se baje los documentos científicos y se los estudie, es la mejor manera se saber que postura tomar sobre este problema. También recomiendo que se esté atento a las magnitudes implicadas: las respuestas frente al calentamiento global no serán iguales si el aumento previsto de la temperatura en este siglo es de 2 grados o de 20 grados!

mercredi 14 novembre 2007

Las dudas de la física en el Siglo XXI

La historia de la ciencia es muchas veces la historia de la unificación de fenómenos que se creian indendientes en un único marco teórico. Podemos considerar por ejemplo la unificación de movimientos terrestes y celestes a cargo de Newton, la unificación del movimiento uniforme con el reposo de Galileo, la unificación de la electricidad y el magnetismo de Maxwell, la unificación de los movimientos acelerados con la gravedad en la Teoria de la Relatividad General de Einstein o la más reciente unificación del electromagestismo con la fuerza nuclear débil. El objetivo de muchos físicos teóricos es seguir este camino hasta encontrar la famosa Teoria del Todo, una teoría que unificaría todas las fuerzas conocidas con todas las partículas y con el mismo espacio tiempo, la teoria última de la que en principio se podrían derivar todo el resto de las leyes de la naturaleza.

Uno de los mayores impedimentos actuales para encontrar (si existe) esta Teoria del Todo se encuentra en las tremendas dificultades en unificar probablemente las dos teorias más importantes de la física: la relatividad general, la teoria de la gravedad y del espacio-tiempo, con la mecánica cuántica. Mucho se ha trabajado en esta frontera de la física teórica, a la que Einstein mismo dedicó los últimos años de su vida. Sin duda la candidata más sólida para esta unificación es la famosa Teoria de Cuerdas. En esta teoría, las partículas dejan de ser puntuales y se transforman en minúsculas cuerdas, de manera que la unificación de fuerzas y partículas es immediata: cada fuerza es una manera distinta de interactuar entre las cuerdas y cada partículas es una manera de vibrar de estas cuerdas fundamentales. Claramente la dimensión de estas cuerdas en muchos ordenes de magnitud inferior a las menores distancias jamás examinadas por el hombre.

Desde que se solucionó un problema matemático clave para la viavilidad de la teoria, la llamada cancelación de la anomalía en 1983, muchos de los mejores físicos teóricos del mundo se entregaron en cuerpo y alma a estudiar esta nueva teoria. Aunque en el principio se pensaba que en pocos años se podría encontrar la teoría de cuerdas definitiva que tenía asociada toda la física de particulas que hoy conocemos, con el tiempo esta esperanza se fue desvanenciendo. Es este aparente fracaso de la teoria de cuerdas para satisfacer todas las espectativas que había generado lo que se analiza en el libro “Las dudas de la física en el Siglo XXI” del físico teórico Lee Smolim, que ha trabajado él mismo en teoria de cuerdas así como el otras formulaciones alternativas de la gravedad cuántica.

Smolin repasa el estado actual de la teoría de cuerdas. Uno de los problemas fundamentales con los que se enfrenta la teoria es la existencia de una infinidad de teorias de cuerdas aparentemente válidas (aunque nunca se ha encontrado una teoria que corresponde a nuestros parámetros físicos). Para superar este problema, algunos teóricos de cuerdas han propuesto la existencia de un multiverso, un conjunto de universos donde las leyes de la física son diferentes, y en el que vivimos nosotros la teoria de cuerdas correspondiente es tal que lleva a una física favorable a la vida y a la formación de organismos complejos. Otra de sus críticas es la falta de formalismo matemático, y su excesiva dependencia en conjeturas e hipótesis no demostradas.

Tal vez aparte de las objeciones científicas la mayor crítica de Smolin a la teoria de cuerdas es que su comunidad científica, según él, es cerrada, arrogante, insensible a la crítica y que impide la investigación en teorias alternativas de la gravedad cuántica, como la gravedad cuántica de lazos en la que el mismo Smolin ha trabajado. Por otra parte, es cierto que aunque es necesario que existan siempre una amplia variedad de lineas de investigación en todo tema científico, la teoria de cuerdas ha obtenido resultados hasta ahora mucho más sólidos que cualquiera de estas otras teorias alternativas.

En resumen, un libro interesante para tener una visión alternativa de la teoria de cuerdas respecto a las descripciones mucho más favorables (y populares) de físicos como Greene o Leonard Susskind. Es también interesante su estudio del impacto de la sociología (y la ideología) en la práctica científica. La teoría de cuerdas, y la física teórica en general, se encuentran en un momento de impasse, que esperemos que las sorpresas que nos proporcione el gran colisionador LHC de Ginebra, cuando colisione protones a las mayores energías jamás conseguidas por el hombre, nos ayuden a avanzar en el conocimiento de las leyes fundamentales de la naturaleza.

mardi 13 novembre 2007

El lenguaje de Dios

Me acabo de leer el estupendo libro "The language of God", del Dr. Francis Collins, Premio Principe de Asturias de la ciencia en 2001 , fue el Director del Proyecto Genoma Humano, el proyecto público que en el año 2000 consiguó descifrar la practica totalidad del código génetico humano, nuestro libro de instrucciones por asi decirlo. Este hito científico, impensable solo 20 años antes, abre ala puerta a la capacidad de tratar multitud de enfermedades genéticas que se consideraban incurables. La version española del libro tambien acaba de aparecer, con el algo desafortudanado titulo en mi opinión de "Como habla Dios".


El título del libro se refiere a la frase que pronunció el presidente
americano Bill Clinton cuando se anunció la secuenciación del genoma humano en el año 2000 , en la que se comparaba la secuencia del ADN humano al lenguaje de Dios, esto es, a la manera que Dios ha utilizado para darnos vida. Esta referencia explícita a Dios, impensable desde la mentalidad laicista europea, fue una sugerencia precisamente del Dr. Collins, él mismo cristiano evangélico, para quien efectivamente la investigación científica nos permite conocer al Logos, el orden con el que Dios ha creado en mundo y por lo tanto a Dios mismo.


Hoy en dia mucha gente tiene el prejuicio, insertando en la mentalidad común especialmente en Europa, de que al parecer la investigación científica es la antítesis de la religión, o al menos de las religiones organizadas tradicionales. Es para negar esta supuesta antítesis lo que motivó al Dr. Collins a escribir este libro, donde además propone una síntesis fructífera entre ciencia y religión (que el denomina BioLogos) que se opone a los extremismos en los dos sentidos, tanto el de negar la religión en función de la ciencia (ateismo cientifista) como el de negar la ciencia en fucnión de la religión (creacionismo, diseño inteligente).


No voy aquí a intentar mostrar porque es tan obvio que este prejuicio es completamente falso (la misma existencia de grandes científicos que eran y son profundamente creyentes, desde Copérnico, Galileo y Newton hasta Collins o el padre del evolucionismo moderno Dobzhansly la refuta ipso facto), algo que escapa del objetivo de este post. Solo me gustaría remarcar que este libro aparece en un momento histórico en que parece que se produce una nueva guerra entre ciencia y religión, alrededor de diferentes temas, sobre todo temas de bioética y de evolución, especialmente en América. El segundo caso es particularmente doloroso para Collins, pues tanto negar la evidencia científica más fundamental (en este caso el hecho de la evolución, que no sus mecanismos) que hace el creacionismo de raiz protestante como el argumentar que la evolución es incompatible con la creencia religiosa, como proclaman cientifistas como Dawkins o Dennet, son imposturas ideológicas que desgraciadamente se complementan una a la otra, mientras que la postura de Collins es en mi opinión la más razonable (y la que se corresponde con la experiencia de la immensa mayoria de científicos creyentes).


Como la guinda de un buen pastel, el libro del Dr. Collins viene acompañado de un apéndice donde con rigor científico se discute toda la problemática actual sobre temas de bioética como la clonación y el uso de células madre en investigación. Sus planteamietos y sus propuestas firmemente cientificas a la vez que ancladas en un reconocimiento de la dignidad humana son muy útiles en un tema donde a veces la discusión ideológica impide el auténtico debate científico y ético.



mardi 30 octobre 2007

Cambio climático y método científico

El cambio climático es un tema más de moda que nunca. El reciente premio Nobel de la paz, Al Gore, ha difundido con notable exito mediático su película "Una verdad incomoda", sobre las apocalipticas desgracias que cambios radicales en el clima de la Tierra causados por la accion humana tienen y tendrán aun más en el futuro sobre los ecosistemas, la biosfera y por supuesto la vida humana en general.


No es mi intencion aquí el criticar o favorecer una serie de argumentos sobre la pausibilidad científica de la tesis de Gore, esto es, que existe un cambio climático claramente perceptible, que es causado enteramente a la acción del hombre y que tendrá consecuencias devastadoras en pocos años para la vida en la Tierra si no hacemos algo para eliminar o reducir sus efectos. Más bien me gustaría llamar la atención sobre un tema profundamente relacionado: el linchamiento mediatico practicamente universal sobre todo aquel que se atreva a discutir el dogma ortodoxo sobre este cambio climático.


Primero de todo, un breve disclaimer. Por supuesto opino que mantener la biodiversidad y la riqueza de nuestro planeta, tanto por si mismas como por su utilidad a los hombres no es una opcion sino una absoluta obligacion a la que debemos encaminar muchos esfuerzos. Debemos aprender a respetar la maravilla de la creación y de vivir con la máxima harmonía posible con nuestro medio ambiente. Justamente por esto es necesario examinar con el máximo detalle la validez de los argumentos científicos a favor del cambió climático causado por la humanidad, pues hariamos un flaco favor a la causa de la defensa de la biodiversidad si la apoyamos en argumentos que despues resultan estar completamente equivocados.


Es necesario en primer lugar tener presente el clima de nuestro planeta es un sistema físico extremadamente complejo, como la dificultad de predecir el tiempo con más de unos pocos dias de precisión muestra. Esto no quiere decir que no podamos argumentar sobre la existencia de cambios globales en el clima terrestre, sino que es necesario ser extremadamente cauteloso cuando nos enfrentamos a sistemas tan ricos y complejos. Por otra parte, el clima de la Tierra es un sistema físico en perpetuo cambio, no solo de fluctuaciones locales, sino también de magnitudes globales como la temperatura. La historia natural de la Tierra está repleta de estos cambios climáticos naturales, siendo el ejemplo más reciente la glaciación que cubrió nuestro planeta hace no tantos miles de años. Por lo tanto, si queremos demostrar la existencia de un cambio climático causado por la humanidad, primero de todo hemos de asegurarnos que no se deba a la evolución natural del sistema climático.


Finalmente recordar que la ciencia avanza cuando se enfrentan diferentes hipótesis para explicar un determinado problema abierto, y que por lo tanto la presencia de hipótesis alternaticas para explicar un determinado fenómeno físico no es ni mucho menos un problema sino la condicion de posibilidad de que la ciencia progrese. La mejor hipótesis debe ser seleccionada como la que mejor nos haga entender el problema bajo consideración y describa mejor los datos experimentales.


Entonces por que todos aquellos que no comulgan con la teoria ortodoxa del cambio climático son automaticamente tachados de herejes, enemigos de la tierra y demás lindezas? No es necesario recordar el peligro de declarar apestados aquellos que discrepan de un determinado dogma, considerado como fundamental en un determinado sistema ideológico (Claramente cuando hablo de dogmas no me restrijo a dogmas religiosos, también hay dogmas arbitrariamente puestos por científicos, y no es ecesario recordar que pasaba a los que discrepaban de la ortodoxia marxista). Para afrontar el problema de los efectos de la humanidad sobre el medio ambiente, primero es neceseario establecer sin ninguna duda un cambio climático objetivo, y seguidamente demostrar que está causado inequívocamente por la acción humana. Solo así entenderemos las razones de lo que ocurre con el clima y tendremos las mejores recetas para evitar el problema.


Por ejemplo, el documental de Al Gore presenta como datos científicos afirmacions que se puede mostrar que son estrictamente falsas. Por que si alguién dice esto se le presenta como enemigo de la Tierra? Es una cuestion de decencia intelectual y moral el mostrar que un argumento está basado en falsedades, aunque este hecho con la mejor intención del mundo. Sin entrar en valorar el fondo de la cuestión, creo que es esencial que haya diferentes teorías científicas sobre los efectos del hombre en el medio ambiente global, para así poder acercarnos con más objetividad a la realidad del problema, sin ningún tipo de prejuicio ideológico.


Me gustaría realmente saber más sobre este problema, para poder juzgar con detalle los argumentos que aparecen cada día en los periódicos. Solo un apunte con una pequeña sugerencia sobre como reducir nuestro impacto en el medio ambiente: la cuestión no es gastar menos energía sino generar más energía de una manera más barata, eficiente y respetuosa con el clima, como por ejemplo el uso extendido de centrales nucleares (tanto de fisión en el presente como de fusión en el futuro). Pero este es también otro tema profundamente ideologizado.

dimanche 14 octobre 2007

Common (yet false) places of science and Columbus´egg

For some reason which is always a bit misterious to me, there are plenty of common places of science which are if not directly false at least the true story is far from the urban legend. For example, no apple ever fell on Newton's head (or at least it never triggered Newton's discovery of his theory of gravity, which required much more input that the impact of an apple, like years of preparation inventing the infinitesimal calculus), Galileo never said "eppur si muove" when forced to reject his copernican beliefs (or at least there is no historical proof of it, he could as well have said "I think I will not travel much from now on") and T.H. Huxley, the paladin of Darwinist evolution, never publicly humilliated bishop Wilberforce in the famous Oxford discussion (Hooker, who spoke just after Huxley, was far more aggressive against Wilberforce and his defense of creationism).


The list is almost infinite, and it is a bit disgusting, at least to me, that most of common people perception of science, his history and the way it has developed is based on things that are actually false. One could investigate the historical and psicological reasons that have caused this, but in many cases this false historical histories are used as a part of an argument to show that science is something that it is not: for example, to reason that there is an inherent contradiction between scientific knowledge and religion or theology (which does not exist at all), that scientists are not really clever people but that is most of the times luck the cause of most scientific discoveries (it is true that nature likes to surprise us, but it requires years of intensive preparation to be able to correctly interpretate this surprises), or that science is the most objective of the human activities (it is not, althought science leads to an objective knowledge of nature, the path that it follows is sometimes painful, and scientists live and work in a very precise historical, polytical and personal context, that many times influences the way the approach scientific research).


Let me comment a bit on another or this completely imaginary moments of the history of science. Many people nowadays think that during the Middle Ages the common lore was that the Earth was flat, and that if you would travel deep enough in the ocean, you would eventually fall into the abyss of horrible monsters, as sometimes represented in some medieval maps. Many people will probably also say that was the dogma of the Catholic Church who led people into a belief contrary to common sense, observation and that moreover was already known by the Greeks centuries before. Actually it is the other way round: it was very well known during the Middle Ages that the Earth was a sphere, and even it was known approximately its radius. And obviously nobody saw anything against the Bible in this well known fact, which is even discussed by one of the greatest genius of medieval (and actually of anytime) philosophy: Saint Thomas Aquinas.


Imagine if this was a well known fact that when the Catholic Queen of Spain Isabel agreed to give money to Columbus for his journey to the Indias, he had to discuss with a comitee of priests and monks about the feasibility of this trip. The argument was not as one would naively think Columbus trying to convince the ignorant priest that the earth was not flat, but rather the priests tried to convince Columbus that his estimation for the Earth radius was too small, and he would never reach the Indias by circumnavigation. And actually they were correct! If America had not been there, Columbus trip would have been a tremendous failure!


There is nothing more attractive to man that the very truth of reality, inventing myths, even if this is done in principle for well inspired reasons concerning the promotion and developement of science, in the long terms has always the opposite consequences.

mardi 2 octobre 2007

Gould esencial

En este volumen publicado por Crítica en 2003, el catedrático de ecología de la Universidad de Barcelona Joandomenec Ros nos ofrece una selección de los ensayos más característicos del célebre biólogo y divulgador de la ciencia Stephen Jay Gould, recientemente fallecido. Gould fue un personaje central para la biología mundial, paladín heterodoxo de la evolución y divulgador de la ciencia a tiempo completo, figura muy conocida en Estados Unidos donde se le llamaba el Carl Sagan de la biología. Toda su obra de divulgación es muy atractiva para el lector sin conocimentos técnicos pero con interés profundo por la realidad. De hecho, Gould siempre renegó de la divulgación científica que pretendía estupidizar la ciencia para hacerla accesible.

Uno de los aspectos más atractivos de la obra de Gould son sus amplios conociemientos humanísticos, que le permiten relacionar un tema aparentemente técnico sobre historia natural con aspectos inesperados de la vida humana, desde la estadística del jugador del beisbol Di Maggio hasta la evolución de Mickey Mouse y su relación con la evolución de la especie humana. En todos sus ensayos Gould rezuma un amor y una fascinación por la riqueza y belleza de la realidad, tanto la natural como la humana, comportandose en ello como todo gran científico. Gould es también un historador de la ciencia fuera de serie, tanto que algunos han llegado a compararlo con Kuhn. Su atención a los detalles históricos y su profunda capacidad para intuir la psicología de aquellos que han participado en la construcción de la historia natural le permite no solo rehabilitar a algunos personajes condenados por la ortodoxia, sino incluso explicar mejor la realidad natural a partir de los trabajos originales de grandes científicos.

Desde el punto de vista de su producción científica, Gould es especialmente conocido por sus novedosas y a veces polémicas hipótesis sobre como funciona el fenómeno evolutivo, que muchas veces fueron duramente atacadas por los miembros de la ortodoxia neodarwinista. Por ejemplo, Gould defendió (junto a Niles Elredge) la teoría de los "equilibrios puntuados", según la cual los cambios evolutivos se producen en intervalos de tiempo relativamente breves (a escala geológica) seguidos de largos periodos de relativa estabilidad de las especies, o la crítica con Lewontin a una visión estrictamente adaptacionista de la evolución, argumentando que no todo organismo o función de los seres vivos tiene un origen adaptativo, es decir, proveniente del mecanismo de la selección natural. Por supuesto, todos estos temas se ven ricamente reflejados en sus ensayos, a menudo con las conexiones más improbables, como donde describe los tímpanos de la Catedral de San Marcos en Venecia para criticar el programa adaptacionista. Sus originales puntos de vista han sido rebativos por otros célebres divulgadores de la evolución, como Richard Dawkins y Daniel Dennet, en las llamadas guerras de la evolución. Otro punto de conflicto con algunos evolucionistas fue su énfasis en la naturaleza esencialmente contingente del proceso evolutivo, y por la tanto del papel del hombre en este. El hombre no es un ningñun caso la culminación del progreso evolutivo, es una rama muy secundaria del árbol de la vida, que por lo que sabemos, podría perfectamente jamás haberse originado.

Otro aspecto muy interesante que se muestra en los ensayos de Gould es la concepción que este tiene de la religión y de su relación con la ciencia, tema al que ha dedicado también un volumen (" Ciencia versus religión: un falso conflicto"). Agnóstico personalmente, pero muy buen conocedor de la Biblia y la religión por su tradición judía, para Gould no puede existir ningún conflicto entre la ciencia y la religión, pues son disciplinas que tratan cuestiones diferentes. En particular la religión trata de responder a la exigencia de sentido del hombre y de proponerle como moverse por la vida, mientras que la ciencia estudia el orden inherente a los fenómenos naturales. Por esta misma razón, cuando (con toda justicia) Gould ataca al movimiento creacionista (incluso a llegado a declarar en juicios contra el creacionismo), pero considerandolo como es, como una mala anticiencia, y sin aprovechar para cargar de paso contra todo lo relacionado con la religión.

En resumen, un volumen estupendo para adentrarse en lo esencial del apasionante pensamiento de Stephen Jay Gould, dejarse fascinar por la belleza de la historia natural, de la misma manera que el autor nos transmite como él mismo se fascina sin cesar.